Archivo por meses: septiembre 2014

Gestionar las horas extra con eficacia

gestionar las horas extra con eficacia
Facundo Sonatti

Utilizadas como último recurso ante situaciones límite, las empresas deben llevar un registro. Mientras, para muchos empleados, el tiempo suplementario trabajado puede significar un plus difícil de abandonar.

1 Máximo por ley
“El Decreto 484/2000 establece un máximo de horas extras que puede realizar un trabajador, con un tope de 30 horas mensuales y 200 anuales”, explica Rubén Barasch, director de la Licenciatura en Recursos Humanos de UADE. Diego Ortiz, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Palermo, recomienda a los empleadores no perder de vista el carácter ‘excepcional’ de las horas extraordinarias, dado que la habitualidad en el pago y su liquidación por un período prolongado hará que éstas formen parte de la base de cálculo en caso de un eventual despido. “Ningún empleado está obligado a realizar actividad tras su jornada normal, salvo que la firma corra peligro o fuerza mayor, haya sufrido un accidente o por exigencias excepcionales de la economía nacional o de la empresa”, detalla Paula Quiroga, consultora en RR.HH. de Giham Comunicación.

2 La mirada de un supervisor
Cada empresa deberá fijar los mecanismos por los cuales autoriza la realización de horas extras, dice Barasch. Generalmente, se requiere la firma del supervisor que solicita las horas suplementarias, justificando el motivo. Luego, habrá otra instancia que efectúa la autorización. “Los empleadores deben considerar que es obligatorio llevar un registro de horas extraordinarias”, explica Ortiz. “Es probable que haya mecanismos de rotación, para evitar discriminaciones entre el staff y mal clima laboral, salvo que, por las circunstancias del trabajo y las habilidades del trabajador, se justifique la distinta carga horaria”, agrega Barasch.

3 Los límites
Para Carlos Contino, socio de CONA Consultora en RR.HH., las causas más frecuentes de horas extras son el ausentismo por encima de los porcentajes normales y la falta de planificación en la producción y logística. La empresa tiene herramientas de gestión para minimizarlas. Si no hay modo de eliminarlas, hay que incorporar personal. “Las firmas ahorrarían dinero si evaluaran sus sistemas y los hicieran más eficientes. Prevenir errores del sistema agiliza los procesos y reduce los costos devenidos en los pagos de las horas extras”, dice Quiroga.

4 Planificación y ejecución
“Definir el volumen y el momento de fabricación de los productos, estableciendo un equilibrio entre la producción y la capacidad a los distintos niveles, es necesario antes de determinar cuántas horas extras estaremos necesitando para alcanzar la producción deseada”, señala Quiroga. “La planificación debe abarcar todos los niveles y en todas las funciones de la empresa”, agrega. Para Barasch, es responsabilidad del empleador organizar la actividad de su empresa de modo que el trabajo se realice en la jornada normal.

5 Luces rojas
Ortiz advierte que la realización de horas extras está prohibida en los siguientes casos: a) el contrato de trabajo a tiempo parcial, es decir, cuando la jornada es inferior a las dos terceras partes de la jornada normal; y b) cuando se trata de un trabajo desarrollado en ambiente insalubre. Para el contrato de trabajo a tiempo parcial, por ejemplo, media jornada, la realización de horas extraordinarias implica que el empleador deberá pagarle al trabajador la remuneración como si se tratase de un contrato a tiempo completo. “La extensión de jornadas, más allá de las ocho horas crea situaciones de inseguridad por fatiga y falta de atención en los procesos”, finaliza Contino.

El Cronista Comercial, suplemento Pyme. 25.09.2014

Cómo diferenciarse en una entrevista laboral

como diferenciarse en una entrevista laboralFlorencia Radici
La situación siempre es estresante. Cualquier profesional que se enfrenta a una entrevista laboral sabe que, a veces, la oportunidad es única. Sobre todo, en un contexto económico en el que el empleo no abunda y las chances son, cada vez, menos. Las expectativas y los nervios pueden jugar en contra a la hora de generar una buena primera impresión que, a veces, es la única. Frente a esto, los expertos aconsejan diferentes estrategias para salir lo más airoso posible y, con viento a favor, seguir en proceso o recibir una oferta laboral.
Previo a la entrevista, hay que tener listos tanto el CV en formato papel y digital como la presencia en redes sociales. Esto es, mantener actualizado el perfil en LinkedIn, porque es una de las herramientas más utilizadas por los reclutadores. A esto, se le suma, también, estar presente en las bases de datos de los sitios web especializados en búsquedas. `Es importante saber hacia dónde apuntar. La tendencia es priorizar el proyecto profesional. Entonces, mejor investigar y no inundar el mercado con CVs, sino apuntar`, aconseja Francisco Scasserra, director de PageGroup.
En este contexto competitivo, cada punto que ayude a diferenciarse se torna particularmente sensible. `Más allá del CV, uno debería poder describirse en tres líneas. Hay que dejar de ser un commodity para diferenciarse y eso le puede dar una idea a quien lo lee de con qué tipo de profesional se va a encontrar`, dice Miguel Cortina, director de AL Grupo Humano. `Parece simple pero, a veces, la gente va a las entrevistas sin el CV y, aunque esté online o el reclutador lo haya contactado, hay que llevarlo. Es un error que se sigue manteniendo`, admite Julieta Rocchietti, gerente de Búsqueda y Selección de la consultora CONA.
Dentro de esta situación, en la que hay que ser formal, `hay que tener la habilidad de mostrarse de la manera más espontánea posible`, dice Fernando Moyano, gerente de Capital Humano de Auren. El balance entre improvisación y preparación es difícil, pero clave. `Siempre hay preguntas que se repiten, como la de los puntos a mejorar. Hay que pensarlo y planificarlo`, recomienda Clara Martin, consultora de Selección de Ghidini Rodil.
`Hay que tener la mayor cantidad de información posible sobre quién te va a entrevistar y para qué. A veces, uno no sabe exactamente para qué empresa es pero, a partir del aviso o la consultora, se puede preparar. Eso muestra compromiso e interés y optimiza el tiempo`, aconseja Silvia Espósito, directora de Selección de CCN Consultores, representantes de Lee Hecht Harrison.
Si bien los consultores admiten que la entrevista laboral es una situación de poder, en la que el reclutador maneja los tiempos, también explican que la situación cambió en los últimos años. `Ahora, son muy participativas. Cada vez más, es el candidato el que elige y pregunta sobre funciones, horario y lugar`, dice Rocchietti.
Otro punto: escuchar las preguntas. `Hay que tener escucha activa. A veces estamos tan enfocados en transmitir que no oímos lo que quiere saber el entrevistador`, alerta Espósito. Eso facilita la inserción en cualquier equipo. Lo que diferencia a un profesional no es sólo cuánto sabe, sino cómo encaja en la organización.Giro positivo
Para Haruko Archenti, directora de la consultora Archenti Group, el candidato tiene que enfocarse en sus competencias. `Hay que identificar los proyectos e instancias que hayan sumado competencias útiles. Por ejemplo, la tolerancia a la frustración, el trabajo en equipo, liderazgo. Las acciones son lo que definen a la persona`, dice. `En una entrevista, uno tiene que venderse a sí mismo. Hay que ser muy preciso en cuanto a habilidades, competencias, cualidades y valores. De qué manera eso, que es uno, encaja con lo que busca la empresa`, complementa Moyano.
Una de las situaciones a manejar es cuando se le pregunta al profesional por sus debilidades. Para Archenti, la mejor manera de capitalizarlo es, enseguida que se plantea la debilidad, explicar qué cosas se están haciendo para modificarla. `Es asociar lo positivo a lo negativo. Hay que pensarlo de antemano para que no tome por sorpresa`, recomienda. `Lo mejor es ser lo más sincero posible. No un sincericidio, pero sí, sinceridad, porque vender una imagen, que no es, tiene patas cortas. Se puede, por caso, hablar de áreas de desarrollo más que debilidades`, dice Espósito.
Otro consejo: nunca hablar mal de los jefes o empresas donde se trabajó. `Hay que tener la inteligencia de darlo a entender con sutileza, con una metáfora, sin entrar directamente en un aspecto ríspido`, aconseja Cortina.
Finalmente, el momento que siempre incomoda al candidato es cuando se le pregunta cuál es la remuneración pretendida. `Lo mejor es dar una banda salarial, no un número fijo. Siempre, atado al desafío y la responsabilidad`, dice Espósito. `No te podés quedar en blanco cuando te lo preguntan. Las empresas tienen una grilla salarial y una estructura de compensaciones. Incomoda, pero hay que llevarlo pensado`, dispara Cortina.
`El proceso de las entrevistas laborales es desgastante y hay que tomárselo como un entrenamiento. A veces, si no resulta, no tiene que ver con el desempeño de uno, sino con un montón de factores. No hay que frustrarse`, cierra Martin.

Suplemento de Management, El Cronista Comercial. 24.09.2014