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Se duplicó el número de empresas que prevén reducir su personal

LN, portada, 09-05

Según una encuesta privada, habría despidos en el 15% de las compañías, frente al 8% de un año atrás; un informe del propio Indec confirma esa tendencia

José Hidalgo Pallares

Los miles de operarios de la industria automotriz que han sido suspendidos en los últimos días son un testimonio vivo de una tendencia que, sin embargo, está lejos de limitarse a ese sector: movidas por la caída en las ventas y por la incertidumbre sobre el futuro de la economía, cada vez más empresas están recortando sus gastos en personal o, directamente, previendo despidos.

Informes privados y del propio Indec muestran un marcado aumento en la cantidad de compañías que prevén achicar su dotación en los próximos meses . Otras piensan reducir la cantidad de horas trabajadas o de trabajadores temporarios.

Según la última encuesta sobre gestión de recursos humanos de SEL Consultores, en la actualidad el 15% de las compañías líderes del país esperan reducir su dotación en los próximos meses. Un año atrás, apenas el 8% de esas empresas proyectaba hacerlo. “Esta expectativa -dice un informe que la consultora adelantó a la nacion- se agudiza en el sector de bienes durables, donde la proporción de empresas que espera disminuciones se duplica y llega al 30%, con una evolución creciente durante los últimos meses: pasa del 22% en diciembre, al 23% en enero y febrero y llega al 26% en marzo.”

Para reducir sus gastos, muchas empresas han optado por no ocupar los puestos vacantes. “Las empresas no están reponiendo las posiciones que quedan libres; de hecho, en muchas firmas se nota que no hay preocupación para evitar que la gente se vaya”, dijo César Contino, socio de la consultora en recursos humanos CONA.

Contino dio otro dato que demuestra la caída en la demanda de empleo : los pedidos de búsqueda y selección de personal por parte de las empresas cayeron 20 por ciento frente a 2013. “Y el año pasado ya habíamos registrado una baja frente a 2012”, agrega.

Según la encuesta de SEL, el 31% de las empresas líderes prevé suspender el ingreso de nuevo personal. Otras compañías, sin embargo, están tomando medidas más drásticas. La cantidad de firmas que suspendieron o piensan suspender turnos de producción pasó de 3% en el primer trimestre de este año a 7% en la actualidad. Más grave aún, el 12% de las compañías líderes prevé llevar adelante despidos por razones económicas. En el sector de bienes durables el porcentaje de las empresas que esperan tomar ese tipo de medidas es aún mayor: 14% en ambos casos.

La directora de SEL, María Laura Calí, enfatizó que la situación en el sector de bienes durables no se explica solamente por la crisis del sector automotor, que ha llevado a distintas terminales a suspender turnos. Ayer, de hecho, el vocero de Smata Córdoba, Leonardo Almada, dijo que Fiat suspenderá a más de 2000 operarios entre hoy y el lunes próximo.

“Lo que ocurre con las automotrices pesa mucho, pero el problema no termina ahí”, dijo Calí, y añadió que en industrias como la metalúrgica y la de electrodomésticos también se prevé tomar ese tipo de acciones. En el total de las empresas encuestadas, las automotrices tienen un peso no superior al 25% en las medidas proyectadas para recortar los gastos en personal.

El Indec reconoció hace poco que en el primer trimestre de este año la cantidad de obreros en la industria manufacturera, que emplea a más de un millón de personas, registró una baja interanual de 1,2 por ciento. El último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) sobre la actualidad industrial destaca que esa baja está “en línea con la contracción del sector industrial y las perspectivas para este año”.

Una encuesta del instituto oficial de estadísticas entre los empresarios fabriles coincide con la tendencia que muestra el informe de SEL. Según el organismo oficial, 3,2% de los empresarios del sector prevé bajas en su dotación de personal en los próximos meses. Un año atrás, apenas el 0,7% de las compañías manufactureras proyectaban una baja. Del mismo modo, la cantidad de empresas que prevén reducir las horas trabajadas pasó de 9,1% a 15,2 por ciento.

El jefe de Investigaciones de Idesa, Jorge Colina, cree que en los próximos meses se verá una baja en el empleo en la industria y la construcción, como consecuencia de la menor actividad. Para Colina, la caída en el empleo privado registrado se compensará con un aumento del cuentapropismo, fenómeno que ya se vio en el último año.

El informe de SEL muestra que, para reducir su gasto en personal, las empresas líderes que participan de la encuesta (que tienen una dotación conjunta de 275.000 empleados) analizan otras medidas, como reducir las horas extras, bajar las contrataciones estacionales, eliminar los contratos temporarios y reducir su inversión en capacitación.

Entre las multinacionales que participan de la encuesta, 2 de cada 3 dicen que la aplicación de esas medidas se limita a la Argentina y no se extiende al resto de los países donde tienen presencia. Los principales motivos que las han llevado a aplicar medidas de contención de costos son la caída en el nivel de ventas (58%) y la incertidumbre sobre la evolución de la economía (33%). Otras causas que fueron mencionadas son las restricciones a las importaciones y las limitaciones a las exportaciones.

“Se duplicó el número de empresas que prevén reducir su personal”, La Nación, Tapa y Pág. 15. 09.05.2014

Fuerte caída de la demanda laboral

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Diario La Nación, 7 de febrero de 2014.

José Hidalgo Pallares

El estancamiento económico en el que, según diversas consultoras, se encuentra la Argentina ya está haciendo sentir sus efectos en el mercado de trabajo. En enero, según el Centrode Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuata Di Telia (UTDT), la demanda laboral se contrajo 14,7% frente al mismo mes del año pasado.

Martín González Rozada, investigador principal del CIF, destacó que “el indicador se encuentra en el mínimo histórico de la serie y un 60% por debajo del promedio historico, de 73,8 puntos”.

El analista también resaltó que “toda la evidencia sugiere que el deterioro del mercado laboral continuaría durante la primera mitad de 2014”.

El primer semestre también será difícil en lo referente a actividad, según eleconomistajefedeabeceb. com, Mariano Lamothe, quien días atrás señaló que “por lomenospara lo que serían los registros de la primera mitad de 2014 la economía argentina entrará en recesión”.

Respecto del mercado laboral, Lamothe dijo: “Se empiezaa ver un estancamiento en cuanto a la generación y el sostenimiento del empleo. Ya se observan movimientos en las provincias referidos a eliminación de puestos de trabajo; sin embargo, en primera instancia lo que tendremos será una reducción de turnos en las industriasy de horas extras en el resto délos sectores”.

Un estudio de SEL Consultores da cuenta de la menor disposición de las empresas a incorporar nuevo personal. Según el último informe de la encuesta continua sobre gestión de recursos humanos que SEL elabora entre 150 empresas líderes, el 15% de esas firmas prevé reducir su dotación en 2014, A principios de 2013, sólo 9% de las compañías preveía llevar a cabo recortes de personal a lo largo del año.

Las mayores expectativas de disminución se concentran en los operarios, los empleados administrativos, los cargos de gerencia media y jefatura y los analistas y técnicos. Además, las empresas creen que 2014 será un año con mayores dificultades en las negociaciones salariales y una mayor conflictividad laboral.

Según César Contino, socio gerente de la consultora especializada en recursos humanos CONA, en el último trimestre de 2013 se profundizo la caída en la demanda laboral que se había iniciado en el segundo trimestre del año y que estuvo entre 20 y 25 por ciento.

El mes pasado, según Contino, se registró un leve repunte frente al último trimestre de 2013. El experto señaló que esa suba se debe a que en el arranque del año las empresas, al contar con un nuevo presupuesto, suelen abrir nuevas posiciones. Sin embargo, el experto duda de que esa suba-que no alcanzó para evitar una caída de la demanda laboral frente a enero de 2013- sea sostenible a lo largo del año.

La clase media es la más afectada por Ganancias

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Algunos trabajadores tributan tasas hasta 4 veces mayores que en 2001

Los trabajadores de ingresos medios fueron los grandes perjudicados por la insuficiente o nula actualización en los últimos años de los mínimos no imponibles, las deducciones y las escalas del impuesto a las ganancias, que, según la presidenta Cristina Kirchner, debería llamarse “impuesto a los altos ingresos”.

Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), algunos trabajadores, sin haber percibido una mejora en el poder adquisitivo de sus salarios, ahora están sujetos a tasas hasta cuatro veces mayores que en 2001.

Quienes perciben ingresos medios son también los que más sienten el impacto de Ganancias cuando reciben un aumento salarial. En algunos casos, hasta el 13 por ciento de ese incremento se ve neutralizado por la carga tributaria, lo que de hecho disminuye el salario de bolsillo.

Para calcular la evolución del peso de Ganancias en los salarios, los economistas Nadin Argañaraz y Andrés Mir, autores del estudio, tomaron el caso de trabajadores en relación de dependencia casados y con dos hijos, pero cuyo cónyuge no percibe remuneraciones. El período de estudio va de 2001 a 2013 y se consideraron seis niveles diferentes de ingresos, desde uno equivalente al valor de los mínimos y deducciones vigentes en 2001 ($ 21.600 anuales) hasta uno diez veces mayor.

Entre esos dos extremos se tomaron en cuenta ingresos equivalentes a una y media, dos, tres y cinco veces el valor de los mínimos y deducciones vigentes en 2001. Esos ingresos se ajustaron según el índice de precios al consumidor (hasta 2006 se usó el del Indec, entre 2007 y 2012 el de la provincia de San Luis y para 2013 se tomó una inflación de 24 por ciento).

Un trabajador casado y con dos hijos que en 2001 tenía ingresos netos anuales de $ 21.600 no debía pagar Ganancias. En 2013, ese mismo trabajador, considerando que sus ingresos se ajustaron sólo por la inflación (es decir, mantuvieron el mismo poder adquisitivo) ganará $ 166.000, pero esos ingresos estarán sujetos a una tasa efectiva del Impuesto a las Ganancias de 4,1 por ciento. En el siguiente nivel de ingresos que se tomó en cuenta en el estudio ($ 32.400 anuales en 2001 que equivalen a $ 250.000 en 2013), la tasa efectiva se cuadruplicó de 3,1% a 12,1%, siempre recordando que el poder adquisitivo del salario se mantuvo constante.

También para aquellos trabajadores que en 2001 ganaban el equivalente a dos o tres veces el valor de los mínimos y deducciones la tasa efectiva de Ganancias, mostró una fuerte suba entre 2001 y 2013.

En cambio, en el nivel de ingresos más alto que se tomó en cuenta en el estudio ($ 216.000 anuales en 2001 o $ 1.665.000 en 2013), la tasa efectiva del Impuesto a las Ganancias pasó de 28,4% a 31,6%, es decir, un aumento de “apenas” 3,2 puntos porcentuales. En este sentido, el estudio resalta que si bien en todos los niveles de ingresos ejemplificados se verificó una suba en la tasa efectiva, “la misma ha sido mucho más significativa en los niveles salariales más bajos que en los más elevados”.

Esto ha sido provocado no sólo por la insuficiente actualización del mínimo no imponible, sino también “por el hecho de que los topes de los tramos de escala se mantengan congelados desde 2001, situación que ha originado que aquellos trabajadores que ya estaban alcanzados por el impuesto deban tributar para ingresos reales similares tasas legales cada vez mayores”.

Cesar Contino, socio gerente de la consultora especializada en recursos humanos CONA, también criticó la inmovilidad de los topes de ingresos según los cuales un trabajador está alcanzado por una u otra alícuota de Ganancias: “Si el tope de la escala es 120.000 pesos anuales, estamos en un problema”, dijo. Es que, según la escala actual, los trabajadores con ingresos anuales netos mayores a $ 120.000 están alcanzados por la tasa más alta. “La solución es, sobre todo, actualizar la escala”, añadió Contino.

El creciente peso del Impuesto a las Ganancias en los ingresos de los trabajadores es, justamente, uno de los argumentos con los que el líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, justifica el paro de camioneros que se realizará mañana.

Pero el estudio del Iaraf muestra algo más: los trabajadores de ingresos medios verán neutralizada buena parte de los incrementos salariales de este año por la mayor carga tributaria. En todos los niveles de ingresos, una parte de los reajustes salariales serán absorbidos por una mayor tasa efectiva de Ganancias, pero esto se ve sobre todo en los rangos medios, en los que entre el 10% y el 13% del incremento salarial se verá neutralizado por la mayor presión impositiva.

Los economistas del Iaraf advierten que, si bien los cálculos se han hecho tomando en cuenta empleados en relación de dependencia, “si se consideran trabajadores autónomos, las conclusiones que aquí se obtienen se verificarían para niveles de ingresos aún inferiores toda vez que los mínimos y deducciones vigentes para estos contribuyentes son inferiores”.

Por José Hidalgo Pallares. LA NACION, 8 de julio de 2013.
Testimonios: César Contino, Socio Gerente Cona Consultores SRL.

Cada vez más personas deben pagar Ganancias

          
En enero, cuando anunció el incremento de 20% en el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, la presidenta Cristina Kirchner dijo que debería llamarse “impuesto a los altos ingresos”, ya que, según ella, “solamente van a tributar el 17,48 por ciento de los trabajadores, que son los de más altos ingresos”. Sin embargo, un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestra que este año serán muchos más los alcanzados.

Sucede que, según las cifras oficiales, el ingreso neto promedio de los trabajadores registrados del sector privado fue de $ 6679 en el primer trimestre y, con los últimos aumentos salariales, en los próximos meses superará el mínimo no imponible, que actualmente es de 6939 pesos. Según estimaciones de la consultora Idesa, alrededor del 35% de los trabajadores formales perciben, por lo menos, el ingreso promedio o más.

Además, por la falta de actualización en los topes de ingresos que definen si una persona queda alcanzada por una u otra alícuota del impuesto, el salario promedio de los empleados privados estará sujeto a las escalas más altas de deducción. Todo esto, en un contexto en que los salarios, por primera vez en los últimos años, no mejoraron su poder adquisitivo frente a los del año anterior.

El nivel del salario promedio neto, publicado ayer por el Indec en su informe trimestral sobre la evolución de la distribución funcional del ingreso, se basa en datos del sistema previsional y no toma en cuenta las subas que se acordaron, o están por acordarse, en las últimas paritarias ni el medio aguinaldo que se paga este mes.

No obstante, para determinar quién paga impuesto a las ganancias se toma en cuenta el ingreso neto anual de los trabajadores y, por tanto, se incluye también esos valores.

El salario del primer trimestre es el más bajo del año. En 2012, por ejemplo, el ingreso medio de los primeros tres meses fue 15% menor que el del año completo. Según Paula López, gerenta de Gestión de Nóminas de la consultora CONA, especializada en recursos humanos, este año los aumentos salariales en el sector privado serán similares a los que se acordaron el año pasado. Con ella coincidió Jorge Colina, jefe de Investigaciones de Idesa. Por lo tanto, la relación entre el salario promedio del primer trimestre de 2013 y el del año completo será similar al año pasado.

Eso significa que, a lo largo de este año, un trabajador privado en blanco recibirá un ingreso mensual promedio de $ 7111, lo que equivale a $ 92.449 anuales, siempre en términos netos. Tras la última actualización del mínimo no imponible, un trabajador soltero y sin hijos que gane más de $ 90.202 anuales debe pagar Ganancias.

Un ingreso promedio neto de $ 6679 no significa que la mitad de los empleados privados en blanco recibieron un salario de al menos ese nivel en el primer trimestre. Algunas altas remuneraciones -como las que reciben los cargos gerenciales en muchas empresas- llevan el monto promedio hacia arriba. Sin embargo, según Colina, alrededor del 35% de los trabajadores registrados del sector privado tienen un ingreso mayor o igual que el promedio nacional.

Si bien esa tasa incluye también a empleados con cargas familiares, es el doble del 17,48% de los trabajadores que, según la Presidenta, iban a estar alcanzados por Ganancias. Además, para que un trabajador casado pueda considerar como “carga deducible” a su pareja, ésta no debe tener ingresos anuales mayores a 15.552 pesos.

Para Cesar Contino, socio gerente de CONA, la insuficiente actualización en el mínimo no imponible “es un tema de gran preocupación entre los trabajadores, porque cada vez los niveles más bajos ya están alcanzados por Ganancias”.

Las cifras del Indec muestran que, en algunos sectores como la industria manufacturera, la pesca, el transporte y la intermediación financiera, los salarios en el primer trimestre ya estuvieron muy por encima del mínimo no imponible, mientras que en otras, como la agricultura, la enseñanza y la construcción, en el año completo el ingreso promedio seguirá por debajo del mínimo no imponible.

DIFERENCIAS PROVINCIALES

A nivel de provincias también hay diferencias en los ingresos que perciben los trabajadores. En la Capital Federal y las provincias de Chubut, Neuquén, San Juan, Santa Cruz y Tierra del Fuego, el ingreso promedio de los empleados privados (aplicando los mismos aumentos que se dieron en 2012) ya deberá tributar Ganancias este año, mientras que en las demás provincias el salario se mantendrá por debajo de la base imponible (ver infografía).
En el caso del sector público, la remuneración neta promedio en el primer trimestre del año ($ 7317 mensuales) ya estuvo por encima del mínimo sujeto a Ganancias. Entre los empleados estatales, los mejor remunerados son los del sector público nacional ($ 10.751) y el gobierno porteño ($ 8680). Al contrario, los empleados provinciales y municipales percibieron ingresos promedio en torno de los $ 5000 mensuales, muy por debajo del mínimo no imponible.

Si bien el Gobierno actualizó ese valor y también las deducciones por cónyuge e hijos para el pago de Ganancias, mantuvo inalterada la escala de ingresos tope. La tasa impositiva más alta (35%) se aplica a quienes tienen ingresos netos anuales superiores a 120.000 pesos. La segunda tasa más alta (31%), recae sobre los solteros con un salario neto entre 90.000 y 120.000 pesos anuales. Este año el salario anual neto de los empleados privados se ubicará en este rango.

El director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadin Argañaraz, además de resaltar que este año, pese a la actualización del mínimo no imponible, se volverán a incorporar nuevos contribuyentes al pago de Ganancias, destacó que eso se da en un contexto en el que los ingresos de los trabajadores no mejoraron su poder adquisitivo, como había sucedido en años anteriores. “Cuando se paguen los aumentos y los aguinaldos van a aumentar los salarios reales, pero será un efecto riqueza transitorio que se disolverá en los meses siguientes”, dijo.

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